Dos corrientes aparentemente contrapuestas, de
acción igualmente perjudicial y concordantes en sus resultados (una cultura
falsa), predominan en la actualidad en nuestras escuelas, que originariamente
partían de bases totalmente diferentes:
-
extender al máximo la cultura: llevarla
a ambientes cada vez más amplios;
-
disminuir y debilitar la cultura: que
abandone sus supremas pretensiones de soberanía, para ponerse al servicio de
otra forma de vida: la del Estado.
Frente a esas tendencias fatales, habría que
desesperar sin perspectiva alguna, si no fuese posible promover dos tendencias
opuestas de la cultura:
-
su restricción y concentración,
como antítesis de su máxima extensión posible,
-
su refuerzo y autosuficiencia,
como antítesis de su debilitamiento.
¿Podemos ordenar un poco más el planteamiento?
Si se fijan, la primera tendencia de la actualidad está dicha desde la
pretensión: extender al máximo la cultura; la segunda, en cambio, está dicha
desde los efectos que Nietzsche percibe: disminuirla y debilitarla (nadie va a
declarar que pretende semejante cosa, así lo produzca como efecto).
Podríamos, entonces, postular dos pretensiones
frente a la cultura, sólo en apariencia contrapuestas: extenderla al máximo y ponerla
al servicio del Estado. Ambas son igualmente perjudiciales: producen una cultura
falsa. Pero a cada una se opone, respectivamente, una tendencia de la cultura: la
restricción y la autosuficiencia.
Como se puede apreciar, Nietzsche postula todo
un sistema de oposiciones (o sea, la cultura es el escenario de una lucha, de
una pugna permanente): de un lado, restricción
(como rasgo constitutivo de la cultura, escogido por Nietzsche para describir la
cultura), al que se le opone la ampliación
(o sea: –restricción). Y, de otro
lado, autonomía (de nuevo, como rasgo
constitutivo de la cultura), al que se le opone la dependencia (–autonomía).
Podríamos, entonces, sintetizar: ±restricción y ±autonomía. Si cruzamos estos
valores en un plano cartesiano, obtenemos cuatro campos:
-
+Restricción y +Autonomía, sería
lo que Nietzsche considera una cultura propiamente dicha.
-
+Restricción y –Autonomía, sería
lo que Nietzsche considera una cultura al servicio de otra forma de vida: la
del Estado (y, al conservar un rasgo, todavía no es del todo una falsa cultura).
-
–Restricción y +Autonomía, sería
lo que Nietzsche considera una cultura “popular” (igualmente, al conservar un
rasgo, todavía no es del todo una falsa cultura).
-
–Restricción y –Autonomía, sería
lo que Nietzsche llama una falsa cultura, en la medida en que pierde sus dos
rasgos constitutivos.
El siguiente diagrama intenta formalizar lo dicho:
El siguiente diagrama intenta formalizar lo dicho:
De un lado, escogí restricción, aunque Nietzsche también dice “concentración”… tocaría
estudiar el asunto para saber si ambas palabras funcionan en su planteamiento
como sinónimas. De otro lado, Nietzsche habla de “autosuficiencia” y “refuerzo”
(aquí, la segunda palabra parece pertenecer a otro nivel de análisis); en este
caso, escogí la primera palabra, trocándola por autonomía. Diré, entonces que tenemos dos categorías (restricción y autonomía) y una gramática en la que podemos ponerles rasgos
negativos. Esas dos categorías no son sensibles, son lo que Nietzsche concibe (inteligibilidad)
para entender la cultura. La gramática que subyace a su planteamiento nos
permite entender que hay una axiomática en juego: la cultura es objeto de
pugna.
Neyireth Castillo
ResponderEliminarNietzsche plantea la cultura como el resultado de una lucha o pugna permanente entre la restricción y la autonomía, que en sí se constituyen en elementos contradictorios pero que en su interacción consiguen generar la cultura. Visto de esta manera surge también la necesidad de entender lo que es la cultura y esto sólo es posible en la medida en que se comprendan estas interacciones - relaciones que varían en grado de mayor presencia o intervención.
Cuando Nietzsche menciona la tendencia hacia la máxima extensión de la cultura, tal vez se refiera, al papel del docente en la educación y su deseo porque los estudiantes amplíen sus conocimientos y en ese afán, el docente busca cada vez diversas metodologías que le faciliten al estudiante una mayor comprensión de los conocimientos impartidos (saber, saber hacer y saber ser) o, como se denomina un modelo pedagógico, el aprendizaje significativo-. Y por otro lado, la tendencia a disminuirla y debilitarla puede referirse a la falta de voluntad política y de interés por parte de algunos rectores, y/o dirigentes para que la cultura sea llevada a sectores cada vez más amplios de la población, estableciendo obstáculos para su realización y ampliación (decreto 230 de evaluación).
Si se observa el gráfico, cuando existe mayor autonomía y menos restricción la cultura se hace más popular, así la educación realmente estaría al servicio del pueblo y no del Estado, de ésta forma se daría lo que Nietzsche llama la tendencia al refuerzo y a la autosuficiencia de la cultura en contraposición del debilitamiento. Por el contrario, cuando se genera mayor restricción y menor autonomía la cultura estaría al servicio del Estado o (de otra forma de vida) de intenciones de otro tipo que podrían ser económicas (por ejemplo actualmente el modelo Neoliberal).
Gracias, Neyireth
EliminarSi se detiene en el texto y, mejor aún, en el esquema, podrá verificar que Nietzsche NO plantea la cultura como el resultado de una lucha entre restricción y autonomía. Esas dos características son constitutivas y están en pugna, eso sí, con las pretensiones contrarias que, para la restricción, es la extensión; y, para la autonomía, es la dependencia del Estado. Así las cosas,
1. No hay necesidad de preguntarse qué querrá decir Nietzsche cuando menciona la tendencia hacia la máxima extensión de la cultura, pues lo dice explícitamente: “llevar la cultura a ambientes cada vez más amplios”, ¡pero eso no lo ve como positivo!: lo llama “tendencia fatal”, dice que le produce perjuicio a la educación. Esta ampliación NO es “ampliación de conocimientos”, ni asunto de “metodologías” y menos de “facilitar comprensión de los conocimientos”. El cuadrante inferior derecho (+autonomía, –restricción), que hemos denominado “educación popular” es NEGATIVO para Nietzsche, no es la educación al servicio del pueblo como algo anhelable (es, parcialmente, una falsa cultura). Por eso no coincide con el refuerzo y a la autosuficiencia de la cultura.
2. Tampoco hay que elucubrar sobre lo que significan la disminución y el debilitamiento, pues también lo dice explícitamente: “que abandone sus supremas pretensiones de soberanía para ponerse al servicio de otra forma de vida, es decir, a la del Estado”. Igualmente, llama a ésta una “tendencia fatal”, con efecto perjudicial sobre la educación. Nada que ver con “falta de voluntad política” (al contrario, ¡es exceso de voluntad política!).
La esquemática en cuadrante —que nos propone el maestro Bustamante— en la que avanza mucho más allá del prefacio al anticiparnos un lugar para la cultura popular, modula las fuerzas en dos direcciones: una que apunta a la restricción, otra que apunta a la autonomía, es evidente la tensión que resultaría de ese procedimiento y por cierto, muy lúcidos los cuatro campos de nominación para los resultados posibles de lo cultural. Sin embargo, las acciones a las que alude Nietzsche en el prefacio son más, leo seis: extensión, debilitamiento, restricción, concentración, refuerzo y autosuficiencia. Los dos primeros jalan en una dirección —por cierto, bastante próxima a los propósitos culturales del Estado, de la escolarización de las poblaciones, de la comunicación de masas, de la divulgación cultural, del alfabetismo social, del periodismo, de las proyectos educativos populares— los cuatro últimos jalonan en otra dirección —bastante aristocrática— a la que Nietzsche aplica el verbo promover (con este serían siete los verbos).
ResponderEliminarEnfatizo los verbos porque se trata de fuerzas que colocan la cultura en permanente disputa. En mis notas, poco cartesianas, las tensiones serían más o menos así:
- Extensión de la cultura vs. Restricción de la cultura.
- Extensión de la cultura vs. Concentración de la cultura.
- Debilitamiento de la cultura vs. Refuerzo de la cultura.
- Debilitamiento de la cultura vs. Autosuficiencia de la cultura.
Por supuesto que con esto no se avanza mucho, a la sumo, se agudiza la dicotomía entre el valor negativo que podemos aplicar a una cultura que al extenderse se debilita, en tanto su carácter afirmativo incorporaría acciones antipopulares. Aun me suena aquello de la conferencia del profe Bustamante de hace dos semanas señalando la distancia, cada vez más profunda, entre filosofía y educación en la formación de los educadores actuales, esa denuncia advierte un lugar para la filosofía cercano al que ocuparía la cultura: restringido, concentrado, impopular. Una cultura más profunda y noble exigiría de ese asombro filosófico.
Gracias, Jhon.
EliminarMe parece bien leída mi propuesta en la intervención de Jhon.
Agrega que, sin embargo, Nietzsche alude a otras acciones que las contempladas en el plano cartesiano. Es cierto, recuerden que dije: de un lado, que había escogido ‘restricción’, aunque Nietzsche también decía ‘concentración’ y que tocaría averiguar si ambas palabras funcionaban en el texto como sinónimas (al parecer, para Jhon no son sinónimas). Y, de otro lado, dije que al hablar de ‘autosuficiencia’ y ‘refuerzo’, Nietzsche parecía cambiar de nivel de análisis… ahora lo aclaro: la segunda palabra tiene que ver más con el efecto (y, bueno, al parecer Jhon las considera por separado). También había dicho que la primera tendencia de la actualidad estaba dicha desde la pretensión (extender al máximo la cultura), mientras que la segunda estaba dicha desde los efectos (disminuirla y debilitarla).
Así las cosas, tocaría explicar en qué son diferentes ‘restricción’ y ‘concentración’ y cómo poner los efectos en la misma línea de análisis que las características constitutivas y que las medidas tomadas frente a la educación.
Por último, comparto la inquietud con la que cierra Jhon y me pregunto si a lo “popular” podemos oponer lo aristocrático sin meternos en líos.
De acuerdo a lo propuesto en primer prefacio se puede apreciar que “El concepto de cultura” ocupa un lugar central en la filosofía de Nietzsche. Pues es a través de ésta que se logra configurar lo que es la voluntad. Del mismo modo lo que puedo interpretar de acuerdo al gráfico donde se establecen un tipo de relaciones entre la restricción y la autonomía donde se puede observar que para Nietzsche el concepto de cultura intenta construir “una ciencia natural” de las ilusiones del hombre, ya que, para él la ilusión es lo vital y lo que constituye el sujeto, pues el hombre es la creación o apariencia y su esencia es el efecto de su actividad, en último término, supone una negación de la cultura, al poner como esencia del hombre un mundo de ficción que oculta las fuerzas de la naturaleza o transfiguradoras capaces de crear una imagen armónica del hombre.
ResponderEliminarNo solo la escuela sino todo fenómeno cultural está impregnado de recuerdos, del presente y de las expectativas de futuro... En eso consiste lo circular, teoría heideggeriana con bases netamente husserlianas, como lo mencioné anteriormente, ya que él, hablaba de un tiempo circular pasado presente y futuro se entrelazan, y al parecer tomo mucho de esta teoría de Nietzsche, obviamente sin una hermenéutica completa, decía que era un filosofo del futuro... desde este punto de vista los presupuestos de la escuela siempre han sido y serán los mismos.
Gracias, Yecid
EliminarMiren la frase: “De acuerdo a lo propuesto en primer prefacio se puede apreciar que “El concepto de cultura” ocupa un lugar central en la filosofía de Nietzsche”. ¡Imagínense!: de acuerdo con lo propuesto en un pedacito de un libro, ¡Yecid concluye sobre TODA la filosofía de Nietzsche. NO SE PUEDE… y tampoco se necesita. ¿Por qué no podemos referirnos a lo que estamos leyendo? Podemos decir, por ejemplo: el concepto de cultura ocupa un lugar central en el texto “Sobre el porvenir de nuestras escuelas”, de Nietzsche. Y creo que sería incontrovertible. Lo otro, en cambio es ilógico.
Sigue Yecid: “Pues es a través de ésta […]”. Según la frase, “ésta” sería la filosofía de Nietzsche. Pero como no cuadra, debemos entender que Yecid habla de la cultura. En cuyo caso, habría que decir: “Pues a través de aquélla […]”.
Sigamos: “Pues es a través de la cultura se logra configurar lo que es la voluntad”. ¿Quién ha hablado de voluntad? En todo caso, Nietzsche no lo ha hecho. Creo que tampoco lo hemos requerido en la discusión. ¿Alguien me explica este procedimiento? No se lo inventó Yecid, debo aclararlo, se trata de una forma de proceder típica de la escuela, de esa escuela de la que Nietzsche está rajando.
Del plano que se propone en la entrega, Yecid observa que para Nietzsche el concepto de cultura intenta construir “una ciencia natural” de las ilusiones del hombre. No creo que eso se pueda ver en el cuadro. Y si para Nietzsche, como dice Yecid, “la ilusión es lo vital y lo que constituye el sujeto”, ¿eso qué tiene que ver con lo que estamos leyendo?, ¿de dónde salió?
Y no sigo, porque si hay cosas de Nietzsche cuyo vínculo con lo que estamos leyendo no es explícito (no digo que no lo tenga), ¿pues qué decir de lo que sigue, en el comentario de Yecid, sobre Heidegger, Husserl y la hermenéutica?