Llegados a cierto punto es
interesante preguntarse por el título de la obra pionera de Austin. Un título
puede tomarse como una especie de promesa, en el sentido en que uno puede
esperar que lo que pregona el título es algo que va a ocurrir a lo largo del
desarrollo del texto. De hecho, el título Las
aventuras de Alicia en el país de las maravillas —de Lewis Carroll— nos
promete, y de alguna manera lo cumple, que al leer la historia nos enteraremos
lo que le ha ocurrido a Alicia en un mundo donde se efectúan maravillas. De
igual forma la Crónica del pájaro que da cuerda
al mundo —de Haruki Murakami— nos promete una crónica y un pájaro que, de
alguna forma, da cuerda al mundo; y cuando leemos la novela, de una u otra
manera asistimos al cumplimiento de este título.
Así, pues, el título del
texto de Austin es prometedor porque parece que nos va a decir la manera en que
se pueden hacer cosas con palabras. Sin embargo, es prudente, un poco, recordar
lo siguiente: que la frase “Cómo hacer cosas con palabras”, que le da título al
texto de Austin en cuestión, es la traducción de la frase inglesa “How to Do Things with Words”. Sin
atender al contenido del texto del cual es título, la frase en español puede
llegar a parecernos la antesala de un recetario mágico, del obscuro libro de los
arcanos de un hechicero, al leer el cual podemos encontrar conjuros y
sortilegios, que se efectuarían con sólo pronunciar unas frases, actos ominosos
que, por demás, tendrían su contraparte en el acto mágico y supremo de
ordenar el mundo con sólo pronunciar la orden: “¡hágase la luz!”, etc. De
asaltarnos esta, tal vez pueril, expectativa, la misma —lo sabemos— se
quebraría al leer el texto de Austin así titulado.
Con la frase inglesa, la
expectativa sería un poco distinta, porque “to
do things with words” no necesariamente es “hacer cosas con palabras”. Ese
verbo ‘do’, que tantas penalidades inflige al hispanohablante nativo, aprendiz
académico del inglés, debe su difícil naturaleza al hecho de ser una palabra de
una ingente generalidad: es, en efecto, un verbo que puede acompañar (y de
hecho lo hace en el inglés antiguo, y no pocas veces en el moderno) sin
problema, en la oración, a todos los demás verbos, excepto a ‘to be’ y los
auxiliares modales. Al español lo traducimos por ‘hacer’ a falta de otro más
idóneo, pero en realidad, su facultad de acompañar a casi todos los demás
verbos radica en que éstos son como una instanciación particular de él; así,
por ejemplo, un verbo ordinario del inglés como ‘speak’ (hablar), en la interrogación “do you speak?” va antecedido de ‘do’. La traducimos correctamente, esta oración, por “¿hablas?”. Los
profesores en la escuela (para hispanohablantes) explican que en este caso el
verbo ‘do’ no significa ‘hacer’, que
en verdad, en este caso, no tiene significado sino que da a la oración un valor
interrogativo. Pero si asumimos que el mejor equivalente en español de ‘do’ es ‘hacer’
y nos da por traducir la oración inglesa “do
you speak?”, de una forma un poco necia, como “¿haces tú hablar?”, además
de la mala nota en inglés, tendríamos también una ganancia: comprenderíamos o
nos aproximaríamos bastante a ese significado obscuro de ‘do’ que le permite
acompañar a casi todos los otros verbos: el verbo hablar y los otros verbos,
son una modalidad del hacer, en el sentido de que son un acto, un ejercicio, un
comportamiento. La oración “do you speak?”
podría traducirse, de manera más que necia, aparatosa y rimbombante, como “¿te
comportas tú en la forma speak?”. ‘Do’
puede acompañar a casi todos los verbos en inglés porque es como el trasfondo
genérico que los tutela en cuanto comportamientos.
Ahora bien, hay un verbo
inglés que también traducimos por ‘hacer’ pero que no es igual a ‘do’; se trata de ‘make’. Si nos topáramos con un título como “How to Make Things with Words”, igual deberíamos traducirlo por
“Cómo hacer cosas con palabras”, y, en este caso, la expectativa del poder
mágico de las palabras, como en el hechizo y la creación mítica del mundo, no
sería pueril ni necia ya que ‘make’
significa principalmente hacer en tanto producir, traer a la existencia un
producto, un resultado. ‘Make’ es,
igualmente, una modalidad de ‘do’ y
va acompañado por éste como en “do you
make that?”: “¿haces eso?”. En tanto no es un libro de magia, el texto de
Austin no lleva por título “How to Make
Things with Words” sino “How to do
Things with Words”, pues “to do
things” no es propiamente “hacer cosas” en el sentido de traerlas a la
existencia como productos, como efectos, sino que más bien es “actuar cosas”,
en tanto que los verbos mencionan actos, comportamientos, y el habla es un
comportamiento. Así por ejemplo, el descriptivo y el constativo son
comportamientos, actos de habla. Son modalidades de ‘do’ que, de alguna manera, tratan con las cosas (things). En la descripción se describe
una cosa, no puede haber descripción sino de una cosa, así esa cosa sea un
comportamiento. En la constatación se constata un estado de cosas.
Ahora bien, Austin distingue,
de aquellas expresiones en las que se describe o se constata, aquellas que él
llama ‘performative’, porque son expresiones
en las que se compromete el hablante con una acción; por ejemplo: “te tomo como
mi esposa legítima”, o “bautizo este barco como el Queen Elizabeth”. En estas expresiones,
las oraciones proferidas se hacen en el contexto de la ejecución de un acto
concomitante y respectivo. El comportamiento, el acto, es la realización del
enunciado que lo acompaña y por eso, gramaticalmente se hacen en primera
persona del singular. Esto no suele ocurrir en los enunciados descriptivos y
constativos, por el carácter objetivante que los constituye, lo cual implica privilegiar
la tercera persona: “el gato salta tras la mariposa”; “ella se casó el sábado
en la noche”, etc.; estas expresiones no comprometen el comportamiento del que
profiere el enunciado... aparentemente; pues de alguna forma, las expresiones
constativa y descriptiva implican una primera persona y un estado relativo al
contenido del enunciado de parte del que lo profiere: “el gato salta tras la
mariposa” envuelve un tácito “[yo creo que] el gato salta tras la mariposa”, si
bien esas expresiones no se realizan en el acto del que los profiere, se hacen
sobre la base del estado epistémico del que las profiere; y si bien una
creencia no es una acción, se expresa mediante el acto; por tanto, al proferir
una oración constativa (o descriptiva) realizo, mediante la oración misma, el
acto de expresión de mi creencia. En ese sentido, toda oración (incluyendo la
descriptiva y la constativa) es un acto que realiza la expresión de mi
creencia, o sea, es un realizativo.
Cordial saludo profesores y compañeros:
ResponderEliminarDesde lo que creo comprender, “cómo hacer cosas con palabras” se refiere al nexo entre las expresiones realizativas y sus posibilidades de llevarse a cabo (finalidad de la expresión) donde se compromete los actos del hablante, el propósito de aquello que se enuncia y las condiciones necesarias para que lo que ha sido enunciado se realice; por lo tanto, llegar a comprender qué es un realizativo no es algo que se haga usando solo criterios gramaticales como el modo verbal; su comprensión es posible al considerar el contexto de las palabras y demás condiciones que permiten hacer lo que se enuncia. Hasta el momento, aprecio como en la primera conferencia de Austin, el realiza inicialmente una diferenciación entre constatativo y realizativo, pero en el avance de su investigación se aprecia que “toda oración (incluyendo la descriptiva y la constativa) es un acto que realiza la expresión de mi creencia, o sea, es un realizativo” (planteamiento de los profesores en la presente entrega). En este punto me surgen las siguientes inquietudes ¿la diferenciación entre constatativo y realizativo era solo posible desde criterios gramaticales? ¿Performativo y realizativo son lo mismo? ¿Por qué en esta entrega se habla de expresión constativa y no constatativa? Respecto a la diferenciación entre do y make parece más clara en la lengua inglesa; sin embargo, en expresiones como “make an excuse” no se estaría usando el verbo make para realizar un acto más que para referirse a traer a la existencia un producto…
La diferencia entre realizativo y constativo depende de la posición que tenga quien ejecuta en enunciado en el acto de habla. En el realizativo el contenido del enunciado es ejecutado por quien hace el enunciado en el mismo momento en que produce el enunciado. Como cuando alguien dice: "yo hablo". Performativo y realizativo son dos formas de traducir: "performative". Por otra parte, en inglés, en las oraciones "make an excuse" o "make a decision" el verbo "make" tiene el mismo valor que en "make a toy": indica que la acción trae un resultado separable de la acción misma.
EliminarBuenas tardes profesores y compañeros:
ResponderEliminarRespecto a los realizativos y constatativos que menciona Austin en su primera conferencia, logro entender después de leer esta nueva entrega que el realizativo describe el hecho, el acto, el comportamiento, es la acción de la expresión del hablante, de quién lo dice. En el constatativo este describe un hecho una acción pero no el acto propio de quien lo dice. Me surgen interrogantes como ¿Tanto los realiazativos como los constativos son verdaderos o falsos?, ¿En los enunciados que se plantea un investigador en una investigación educativa, en donde él, como educador también es un actor de las descripciones de los hechos, cuales son los enunciados que se deben plantear, constativos o realizativos? ¿La acción o el acto que realiza el hablante en el enunciado que emite permite diferenciar los constatativos de los realiazativos? ¿El uso de los enunciados constatativos y realiazativos permite comprender lo que el hablante quiere afirmar con el hecho de identificar su participación dentro del acto de habla?
El tema del valor de verdad sólo ha estado vinculado a los constativos, pues son los enunciados que pretenden informar sobre un estado de cosas en el mundo. En toda investigación, por el hecho de serlo, se formulan enunciados constativos; no se puede desarrollar una investigación mediante otro tipo de enunciados, pues una investigación es un proceso para averiguar cómo es un estado de cosas, una situación dada en el mundo. En la etnografía, el investigador puede estar comprometido como un actor más del mismo proceso social que el investiga, pero su informe final se compondrá de constativos. Lo que determina qué tipo de enunciados emplea preferentemente un hablante es la naturaleza del proceso o contexto en el que surgen los enunciados.
Eliminar¿Qué es un título? Son diversas las posibilidades de aplicación y uso del término: -Los títulos de la Constitución Nacional, -Los que acreditan para un hacer, -Los de propiedad, -Los nobiliarios, -El proceso de titulación, acción de “titular”, a través del método de análisis cuantitativo en química, basado en las propiedades de las soluciones, -Los títulos deportivos, representados en trofeos… Es posible determinar un elemento común en todas estas acepciones: Un título demarca, especifica, excluye, preludia nexos, es puente que vincula indicios con algo desconocido, en todos los casos considerados arriba. Un título es un lugar desde donde se mira, como acto previo a la inmersión en un objeto, una situación, una condición, por ejemplo. Es una antesala que permite derivar consideraciones –equívocas, o no- sobre el tejido textual que precede (¿Un título puede ir al final? Aunque el trofeo se entrega hacia el final de una competencia deportiva, antecede a todo el proceso de eliminación de los participantes…). En escritura escolar, por lo menos, se suele aconsejar que el título sea lo último que se decida para que haya una relación lógica entre éste y lo que le sigue, a pesar de que, por supuesto, vaya antes del cuerpo del texto. En lo que se refiere a Austin, sorprende avanzar en la lectura y no encontrar el “cómo hacer cosas con palabras”, sino, al contrario, el develamiento de que la emisión de palabras, el habla, está constituida por actos que SON su articulación. Es decir, destaca aquello que es, que forma parte del uso de la lengua y sus hechos, pero que se revela solamente en lo formal, lo que exige ´habitarla de manera formal´ para detectar estos fenómenos. Es curioso: El uso está marcado por actos que solamente se hacen notorios en la reflexión teórica sobre la estructura. Algo que fundamenta el uso, queda invisibilizado en el uso, quizás excluido en la “indiferencia” propia del uso cotidiano. Y sin embargo, la efectividad de ese uso estaría en lo que de acto tiene. ¿Optó Austin por el título? ¿Se impuso a su investigación? ¿Jugó a las posibilidades que encierra el título? ¿Quiso, por el contrario, ser preciso en medio de una supuesta ambigüedad? Por otra parte, sí hay un cómo hacer, implícito. La ruta parece ser la más obvia, “Se hacen cosas con palabras, hablando”, además del lugar que en esto le corresponde a los gestos, a las actitudes. Está el problema de que leemos una traducción, y eso trae varios inconvenientes, por mencionar uno, que tenemos otro texto. Traducir es verter, lo que comporta una versión y, como los líquidos, lo traducido asume la forma del recipiente que lo contiene, aunque conviene no perder de vista que leer en el idioma en el que se escribe un texto no impide que se tengan versiones sobre el mismo. Para los hablantes del idioma inglés, ¿habría dificultades acerca de la transparencia del título del libro de Austin? ¿Es claro para ellos que se trata de ´do´ y no de ´make´, o viceversa, o de ambos? Do es acto, make es producto. En los actos de habla tenemos acción y resultados de esa acción, que podrían tomarse como ´make´ y que, en el tiempo podrían ser de la modalidad ´made´. Que Austin, probablemente, no hable de ello, no anula ese hecho.
ResponderEliminarSi asumimos el título como un índice de lo que contiene el texto, entonces nos resulta necesario encontrar el vínculo entre uno y otro. Pero esto no es necesario; el título puede ser un índice, una orientación general o simplemente un señuelo para llamar la atención, o incluso una manera de marcar el libro. La palabra griega "biblia" para un griego del siglo II d. C., no tenía relación con el contenido del libro sagrado de los judíos, sólo era una forma de marcar el conjunto de textos. Si bien el título se inventa al final, como un bautizo, es lo primero que se lee. El rodeo por el título del texto de Austin permite profundizar un poco en el sentido del realizativo, justamente por la naturaleza del verbo hacer. Por otro lado, para un anglohablante, al ver la palabra "do" en el título, será claro que se trata de "do" y no de "make", justo porque ve la palabra "do" y no la palabra "make".
EliminarBuenos días profesores y compañeros.
ResponderEliminarTengo que decir muy sinceramente es que al ver el titulo “como hacer cosas con palabras sí tuve esa pueril expectativa que ustedes mencionan, en parte porque mis profesores me enseñaron que cuando fuera a leer un libro, al ver el titulo debía imaginarme sobre que trataba el mismo, así que es importante la aclaración que ustedes hacen, más cuando al ser una traducción no, es exactamente lo que creemos que es.
Creo que me queda claro (además del uso del verbo “to be”) la diferencia entre expresiones descriptivas y las constitutivas, de una nueva categoría que son las que el llama, como ustedes lo mencionan, preformative, que implican la ejecución de un acto simultáneamente con la expresión, “yo te bautizo” entonces, eltitulo no se refiere a que se hagan cosas con palabras, sino que estas le dan la fuerza, al acto, en este sentido el titulo expresaría el acto que describo o que hago constatativo, y también un perfomative,; entonces el titulo seria un realizativo; como hacer cosas (actos o comportamientos) con palabras.
En cuanto a lo del título, claro que ese vínculo con el texto del que es título puede suscitar expectativas, y de hecho lo hace: para quienes no conozcan nada de la obra de Freud, la frase "El Porvenir de una Ilusión" puede inducirlos a pensar en una novela romántica de comienzos del siglo XX, o la frase "Más allá del principio del placer", llevarlos a pensar en una novela erótica o una película porno. Estamos acostumbrados a que las obras llevan título, pero éste posiblemente no sea necesario. Sin embargo, sospecho que su comentario apunta en cierto sentido al hecho de que el desarrollo del texto puede ser la realización del título y, más puntualmente, en el caso del texto de Austin en cuestión. En el caso del ejemplo que usted pone, "yo te bautizo", la oración no sólo le da fuerza al acto, sino que ocurre que bautizar sólo es un acto que se puede hacer con palabras, porque bautizar es ponerle nombre a alguien. El sentido del realizativo va más allá de acompañar el acto con palabras, se trata más bien de que el realizativo es imposible sin la palabra.
EliminarLa presente entrega me presenta varios interrogantes que tendrían que ver mas que que por la pregunta por el titulo, con cómo se hace visible el sujeto en el acto del habla. No es claro para mi, si las oraciones descriptivas y constatativas se muestran objetivas al no implicar de forma directa a quien habla y las realizativas entonces serian lo contrario. Acaso ¿cuándo describo o enuncio algo no estoy mostrando de alguna forma en lo que creo?. No sé si lo que se quiere expresar en el texto de los maestros German y Guillermo es justamente que todas las oraciones, sean constatativas, descriptivas y/o realizativas, no dejan de mostrar acciones que siempre comprometeran las creencias de quien habla.
ResponderEliminarEfectivamente, cuando uno describe algo expresa al mismo tiempo lo que uno cree, pues una descripción es una interpretación al mismo tiempo. En realidad la descripción o la constatación van más allá, al formular un juicio como "la manzana tiene sabor ácido", en el momento mismo en que se la prueba o tiempo después, se está llevando a cabo el acto de construir esa creencia misma. Toda la epistemología se reduce a eso, a mostrar las reglas de construcción de creencias expresadas en los juicios.
EliminarMuy buenas noches profesores y compañeros
ResponderEliminarEn esta nueva entrega que relaciona sobre el titulo de la obra de Austin "cómo hacer cosas con las palabras" manifiesto que sin leerlo me llené de expectativas porque creí que el tema central del libro sería una guía práctica para aprender a utilizar adecuadamente las palabras aplicado en el campo investigativo . El titulo cuando es llamativo atrae la atención del lector y más cuando se trata de un tema del interes personal y profesional. Es importante la aclaración que se hace sobre la traducción del titulo debido a que puede cambiar el significado del enunciado.
De igual manera, leyendo el texto de Austin y el de los profesores Guillermo y Germán, me atrevo a interpretar que las expresiones descriptivas y constativas no comprometen el comportamiento del hablante pero intrisicamente tienen creencias o juicios. En tanto que, los enunciados "performative" como los denomina Austín, son expresiones en las que se compromete el hablante con una acción.
Realmente, el título no sólo puede ser equívoco por el tema del hacer cosas con palabras, sino porque la cláusula 'cómo' puede suscitar la idea de que se trata, efectivamente, de un manual de instrucciones. Pero lo que Austin hace, efectivamente, no es 'instruir' sino investigar, es decir, tratar de saber cómo se hace, pero no prescribir cómo se hace. Los diversos tipos de actos de habla que Austin examina son formas que de facto se emplean al hablar, no formas que deban ser empleadas.
EliminarBuenas tardes profesores y compañeros,
ResponderEliminarUn título, puede expresar de manera implícita o explícita de lo que trata el texto, por ejemplo “El Asesinato de Galán” al leer este título claramente se hace uno a la idea de que el texto expresara de una u otra manera en su contenido esa situación, hasta los que nos sugieren o generan interrogantes con el fin de que descubramos lo que realmente encierra el texto, como es el caso de Austin cuando plantea en sus conferencias el título “como hacer cosas con palabras”, aunque partimos de que es una afirmación y no una pregunta, este enunciado deja entrever varios significados, permite que el lector cree un ambiente de intriga en cada avance de su lectura, por que incide en gran manera quien lo lea y de su afinidad académica, puesto que no se percibe de la misma manera para un lector que puede ser docente de lengua castellana a uno que sea de educación física, cada quien lo lee pero desde su propio interés, y seguramente se interpreta de la misma manera, es ahí cuando entrabamos en la situación de la clase en la que decíamos que si influía o no el contexto, que más bien pienso se refiere al campo en el que este el lector. Por eso aún me queda la gran duda porque aunque leemos varias veces el texto, aun no logro descubrir por qué Austin lo titulo de esa manera, sé que el titulo encierra algo de obvio, pero seguramente las intenciones no son tan claras. Yo puedo decir el día está lindo, siendo un día frío y nublado, que muy seguramente no a todos les significa que sea bello.
Como usted lo dice, 'como hacer cosas con palabras' no es una pregunta, es una afirmación. Pero tampoco es una prescripción, es decir, un título que indicara que se trata de un conjunto de recomendaciones. Es un título que anuncia descripciones, pues el texto de Austin es una investigación; Austin desarrolla sus conferencias describiendo el tipo de actos que de hecho se llevan a cabo en el habla, ésta es la razón del título.
EliminarBuenas noches.
ResponderEliminarSeguramente el título con el que Austin denominó la conferencia, traducido al español “hacer cosas con palabras”, el uso del verbo -hacer-, por no haber otro más idóneo, como ustedes lo indican, al ser leído en un primer momento no permite entrever la intención con la que seguramente lo uso Austin y es la de “actuar cosas”, entendiendo el “acto del habla” como un comportamiento, y no como posiblemente lo interpretamos en esa primera lectura, “hacer cosas” en el sentido de traerlas a la existencia como productos, como efectos, al momento de enunciarlas. El ejercicio que se hemos venido realizando tratando de “leer” a Austin, nos ha mostrado como esas palabras enunciadas dependiendo de la posición que tenga quien realiza el acto de habla pueden ser realizativos o constativos.
Lo importante es tener en cuenta que se trata, a lo largo del texto, de los informes de un proceso de investigación; por tanto, el título, aun cuando pueda suscitar equívocos en un primer momento, quedará ajustado al texto cuando se entienda que el 'cómo' hace referencia a los principios que rigen el habla, principios ya no de la gramática sino de las posiciones que los individuos asumen al interactuar unos con otros; ese 'como', en últimas, es un constativo.
EliminarBuenas noches, el titulo siempre es la carta de navegación de un texto, es el que nos llama la atención, nos atrae y nos forza a buscar en el texto la que nos ha insinuado en el título, hay que comprender la razón por la que fue escogido ese título, de cierta manera hay que ponerse en la posición del autor para llegar a casi sentir lo que quiere transmitir con ese primer enunciado. Un interrogante grande que me asalta con esta entrega, ¿Qué tanto difiere la traducción literal de un idiomas al otro? ¿Las traducciones deben ser más ajustadas al contexto en el que se quieren hacer entender las cosas?, puesto que para mí, el contexto le da valor a los enunciados costatativos y realizativos.
ResponderEliminarEn cuestiones de traducción, parece ser que lo importante es, por decirlo de alguna forma, el concepto o si se quiere la idea, antes que las palabras por medio de las cuales se expresa. Al traducir se traduce la idea: si las palabras en un idioma A, para expresar una idea dada, coinciden con los equivalentes de diccionario en otro idioma B, es cuando se habla de la traducción literal. Pero no necesariamente coinciden, por ejemplo la expresión inglesa: 'by the skin of one's teeth' puede pasarse por equivalentes de diccionario, o sea, literalmente, a español como 'por la piel de los dientes de uno', pero la idea que expresa esa frase inglesa es, realmente lo que en español se expresa mediante la frase 'por un pelo'. Puede ocurrir al contrario, o sea, la traducción equivalente por equivalente, literal, expresa la idea, por ejemplo, el título de la obra de Wilde: The Importance of Being Earnest, a veces lo traducen por 'la importancia de llamarse Ernesto', cuando en realidad eso expresa es 'La Importancia de Ser Correcto'. El contexto puede ser importante, de hecho lo es. Pero no todo puede depender del contexto, porque entonces el significado de las palabras variaría en cada acto de habla, pues cada acto de habla tiene un contexto.
EliminarBuenos días: Me parece bastante interesante la reflexión que se hace entorno al título de la obra, ya que nos permite conocer un poco más de la lengua inglesa en cuanto a la diferenciación entre los verbos "do" y "make" que cualquier aprendiz desprevenido podría manejar indistintamente, además de la importancia del "do" en el título en relación con el contenido de la obra, expresado en que hablar es un comportamiento y que los verbos indican acción. Esta explicación de la lengua me lleva a pensar en la discusión sostenida en la clase presencial, en la cual algunos compañeros defendían que si era necesario conocer el contexto para entender la obra o si solo con leer la obra se podrían comprender los postulados de Austin aún desconociendo algunos aspectos teóricos. Diría entonces que aclara, el hecho de, por ejemplo,hacer una precisión sobre la lengua original en que fue escrita esta obra, pero no es lo más importante, pues como se pudo concluir ese día, el texto encierra su propio contexto y es porque, aun a pesar de la diversidad de lenguas, las diversas situaciones comunicativas pueden interpretarse y comprenderse desde los postulados de Austin, debido a su carácter universal, debido a que en todas las culturas hay comunicación a través de la lengua (o con referencia a ella, en el caso de rituales o aspectos simbólicos) y se pueden percibir los actos de habla a los que se refiere Austin.
ResponderEliminarCuando se hace referencia al contexto de una obra, puede haber al menos dos significados. Uno: las condiciones sociales, mediatas o inmediatas que determinaron la composición de la obra: en el caso se Austin, el ambiente intelectual de Oxford en los años cincuenta, el desarrollo de la filosofía del lenguaje a partir de los trabajos de Wittgenstein, Russell, Moore, etc. También el fin de la segunda posgerra y el desarrollo del positivismo lógico, como reacción frente al marxismo. Eso es lo que ordinariamente se le dice 'contexto histórico'. Pero también está Dos: el contexto interno al texto mismo, o sea, la forma como plantea su problema, construye sus categorías, el sentido que da a las palabras ya conocidas, la forma como intenta resolver el problema que planteó, etc. Si se lee el texto desde el punto de vista del primer contexto, se va a entender la obra tal como fue; y si se lo lee pensando en el segundo contexto, se la va a entender tal como es.
EliminarEl desarrollo del análisis planteado por Austin, en relación al título, como puerta de entrada al contenido desarrollado en el libro, nos invita a revisar igualmente el texto que se va realizando por medio de nuestro proyecto de investigación, donde se implican lo realizativo, lo performativo, y lo constativo, en la revisión de categorías que pasamos de manera llana, sin percatarnos de sus implicaciones performativas. Tome como ejercicio reflexivo, un párrafo del texto construido en relación a ética, valores y ciudadanía.
ResponderEliminar“La formación en ética y valores, dentro del contexto escolar convoca a la comprensión del estudiante, quien se adscribe personalmente a los valores considerados en su contexto social, y apreciando los significados que identifica en su medio social para comprender e interpretar la vivencia de la ética. En su rol como ciudadano, implica el reconocimiento a la diferencia y a la diversidad.”
Este análisis del lenguaje, nos permite reconocer los sinsentidos que se construyen en la elaboración de categorías, que suelen ser asignadas como realizativos, en tanto lo ético y político como categoría que contiene una serie de acciones esperadas en relación a imaginarios que se han adjudicado y construidos socialmente en la categoría: ciudadanía.
De esta manera se suele admitir como proceso común y construido socialmente en un contexto que lo genera, lo performativo que se implica al considerar en la categoría ciudadano, las nociones de derechos y/o sujeto político. Esto genera en la esfera social expectativas que se han asignado a lo normativo y legal, como lugar de transformación de las realidades que se constituyen en las intenciones de construir un tipo específico de ciudadanía. Pero que pueden estar lejanas a la función realizativa, en tanto que enunciar y conocer las particularidades del lenguaje solo es posible en las alianzas que se establecen.
El contexto en que emergen los significados y significantes realzan el “Do” o el “Make” , que en el análisis de ciudadanía, implican hacer o ser producto. Ciudadano en tanto construye los requerimiento que son definidos en su medio social, ciudadano en tanto producto cultural que lo configura la tensión de fuerzas históricas.
En principio, las investigaciones, del orden que sea, se constituyen con enunciados constativos, porque la posición objetivante es la que se adopta en una investigación, pues se trata de saber cómo es algo en el mundo. En educación no puede ser distinto. Por supuesto, por razones metodológicas, el investigador, el etnógrafro por ejemplo, puede hacer descripciones en las que se involucre a sí mismo en primera persona, y sus expresiones pueden llegar a ser performativas, pero finalmente todo ello va a contribuir, en últimas, a la construcción de un informe meramente constativo en que el sujeto, así sea un etnógrafo, adopta una posición objetivante, es decir, se excluye del relato. Algo interesante es esa asociación que hace usted en relación con los sendos sentidos de do y make, en cuanto a la educación, pues pueden suscitar la idea de que el ciudadano es un producto del proceso educativo, cosa que puede reforzar la idea de la calidad.
EliminarSi vemos Austin ha querido y pretendido ser un constatativo de su tiempo ya que le imprime a sus conferencias algo que muchos todavía no entendemos a simple inspección. Hay que ir más allá y ver cuando usamos términos, verbos, sustantivos, tenemos que tener cuidado en sus formas a través de ellas podemos lograr un contexto con un hecho y a la vez el acto de hacer entender el valor y el vínculo de los enunciados, así el título de un libro, de una tesis no sale y se presenta y ya ello no le da sentido, a lo que se constata y lo realizativo es lo que soporta el título ya que hay un soporte o cuerpo de investigación de acuerdo a lo que se quiere o el fin que se busca afirmar.
ResponderEliminarEs muy complicado atribuir a un individuo, una persona, el adjetivo constatativo, porque es una categoría para actos de habla. Las conferencias de Austin sí es seguro que estén todas escritas en una actitud constatativa. Por otra parte, le sugiero que trate de practicar un poco más la redacción, pues sus frases pierden coherencia y, al final, no queda claro exactamente lo que pretendía usted con su comentario.
EliminarBuena noche profesores, compañeros; después de leer y releer, puedo decir que:
ResponderEliminarAustin analiza como las palabras que las personas expresamos, ya sea verbalmente o por escrito, tienen relación con los actos que las acompañan, pero que no necesariamente guardan entre sí relación, o señalan verdad o falsedad, o contienen valor o nulidad, o acierto o desacierto. Dichos actos de habla se consideran comúnmente como enunciados que describen (cuentan) algo y que los estudiosos, filósofos, lingüistas y semióticos, denominan enunciados constatativos, en oposición a los denominados enunciados performativos o realizativos, y por tanto se señala que las palabras guardan una estrecha relación con los actos de los hablantes. En cuanto al titulo del libro, creo que ese nombre en ingles como lo explica el profesor se puede comprender muy bien ahora en español, podría decirse que también es correcto por cuanto yo puedo hacer muchas cosas con las palabras pero esto no implica que se hagan en la realidad.
En su secuencia de oraciones que constituyen su comentario se puede advertir cierta falta de coherencia: dice usted que Austin analiza cómo los enunciados tienen relación con los actos, pero no tienen valor veritativo; y que tales actos se consideran enunciados constatativos porque describen. Pero justamente eso es todo lo contrario de lo que Austin pretende afirmar: los actos que tienen valor veritativo son precisamente los constatativos, no aquellos que están estrechamente imbricados con los actos, o sea, los realizativos. Es menester, entonces, que vuelva a leer, no importa que sea una vez más.
EliminarCompañeros y Profesores: buenas noches.
ResponderEliminarComo se afirma, el título del texto escrito por J. Austin “puede tomarse como una especie de promesa, en el sentido en que uno puede esperar que lo que pregona el título es algo que va a ocurrir a lo largo del desarrollo del texto”. Seguramente cada título puede así constituirse en la medida que se establece como un enlace entre las expectativas, interrogantes y deseos del lector con el autor; sin embargo; algunas veces un título supera ampliamente dichas expectativas y nos lleva a imaginar e incluso a soñar con otros mundos que no se conocían, que no se percibían. En mi opinión esto es lo que ocurre, cuando leyendo el título “Cómo hacer cosas con palabras” empezamos a imaginar ese “cómo”, ese “hacer”, esas “cosas” y más aun lo que se puede hacer “con palabras”; entonces las expectativas se vuelven inmensas y las relaciones posibles se amplían mucho más.
Por lo tanto, analizado el título y revisando las conferencias una a una, se pueden encontrar muchos de esos enunciados que se construyen en su momento para que podamos situarnos en el pensamiento del autor y todo cuanto él quiso decir, a pesar de no haber sido escrito en el idioma del lector y el no ser posible que la traducción sea más exacta; pero si alcanza a sorprendernos gratamente cuando desciframos que su contenido es altamente significativo al hecho de saber que existe una forma (o acaso serán muchas formas) de hacer, elaborar, fabricar, producir, etc., cosas específicamente a través de las palabras; y aunque tampoco lo podemos tomar como “un recetario mágico” si nos podría dejar encantados a algunos de los hispanohablantes nativos, aprendices académicos del inglés que hagamos el mejor intento por comprender el texto.
Si la relación de título a texto es que el título crea, en el lector, una expectativa en relación con el texto, entonces el título, por sí mismo, no puede superar las expectativas del lector. El que hace eso es el texto, pues es donde se cumplen o se quiebran las expectativas. Ahora bien, si las ideas que conforman el texto están condenadas a quedar encerradas en las palabras del idioma original del texto, será un texto intraducible y, seguramente, esos pensamientos no serán auténticas ideas. Un texto interesante es un texto traducible, porque es un texto cuyas ideas pueden ser expresadas en distintos idiomas. Las traducciones son posibles precisamente porque no es un asunto de exactitud. Un componente importante del título de Austin es la palabra cosas: las cosas que se hacen con palabras no son objetos, son actitudes en los sujetos.
EliminarAsí como algunos compañeros exponen, cuando se lee el título de un libro, por lo general uno trata de inferir de qué se trata, claro está que en otros libros el título no tiene ninguna relación con el contenido, en este caso creo que el título de la obra de Austin si tiene alguna relación con su contenido, debido a que lo que él nos quiere mostrar es como con las palabras que muchos de nosotros expresamos, se relacionan con los actos que las acompañan, y que dichos actos se consideran como enunciados constatativos (describen algo), contrario a los realizativos o performativos (oraciones que no son enunciados y que no registran hechos). Se puede decir que todo está en la forma como manejamos las palabras y los actos que se conllevan a través de ellas (el decir y el hacer), el decir palabras, el hacer con palabras.
ResponderEliminarPor consiguiente sabemos que se pueden decir muchas cosas con palabras, y como lo menciona Austin hacer cosas con palabras, pero como también dice el profesor “el realizativo es imposible sin la palabra”, y todo depende del fin que se pretenda lograr.
Intentaré dar un ejemplo -Mañana por favor te bañas- a la persona se le está dando una recomendación, pero implícitamente es también una orden, por lo que ciertas palabras implican el llevar a cabo un acto y así pasa con muchas de las palabras que expresamos.
Si bien es posible, hilando fino, llegar a decir que todo acto de habla, en cierta forma, es realizativo, porque todo decir es un hacer, no obstante eso puede llegar a hacernos perder el hilo preciso de lo que se propone Austin. Creo que éste es su caso: usted afirma que Austin pretende mostrarnos que los enunciados por medio de los que nos expresamos se relacionan con los actos que las acompañan, y que tales actos se consideran constatativos. Pero justamente eso no es lo que pretende Austin, al contrario, él afirma que las expresiones ligadas al acto que las acompaña no son constatativas sino realizativas. Ahora bien, dice usted que Austin dice que los realizativos no registran hechos; pero Austin dice lo contrario: que el realizativo remite a un hecho al que está ligado, en la forma de ser la realización de ese hecho al que está ligado. Es menester que vuelva a leer el texto para tratar de discernir lo relativo a las categorías.
ResponderEliminarBuenas tardes profesores y compañeros.
ResponderEliminarCon la explicación dada acerca del uso del Do, entiendo que Austin habla de actos del habla, es decir, Hacer, donde interviene la voluntad, la intención, tal vez el deseo respecto del termino, cosas, entiendo que se refiere a los enunciados (constatativos) o a las oraciones que son los realizativos.
Quiero compartir una situación que me sucedió en días pasados con una compañera, que pongo a su consideración en relación con el tema. Compartiendo las anécdotas de clase ella me comento que tiene un estudiante de diez años a quien no le gusta leer pero que si sabe "hacer cosas con palabras" fue la expresión exacta que utilizo lo cual me impacto y quise indagar por las cosas que sabe hacer y me contesto con una palabra "convencer", me quede pensando tal vez a esto se refiera Austin y el termino , "cosas", convencer, persuadir, ordenar, etc.
Si lo que le contó su compañera la dejó pensando, es necesario que vuelva a pensar, porque esto quiere decir que no ha entendido. Hacer cosas con palabras no indica un resultado que viene luego de un proceso laborioso, como convencer. No; se trata de otra cosa: se trata de que los enunciados tienen una forma que va más allá de la gramatical y esta forma compromete al interlocutor en un vínculo discursivo; por ejemplo, si usted le pregunta a otra persona ¿qué hora es? La pregunta tiene una forma y una estructura que lleva a la otra persona a asumir por lo menos dos actitudes como las siguientes: responde informándole la hora o diciéndole que no sabe. En ninguno de los dos casos queda la otra persona convencida de algo, simplemente respondió. Ese lazo creado por su enunciado es lo que se crea con las palabras.
EliminarEn relación con el texto sobre el título “Cómo hacer cosas con palabras”, trata de develar la intención del autor en la investigación que realiza sobre los actos del habla. Teniendo en cuenta que las expresiones denominadas realizativos son aquellas que llevan implícito la acción de quien las emite, y que las expresiones descriptivas y constativas no comprometen a quien las dice, aunque en ellas esté implícito sus conceptos, fruto de sus vivencias, creencias, expresiones que se usan en la investigación, desde una posición objetivante tratando que en ella, la investigación, no se filtren las opiniones sino que parta desde la descripción de los hechos que permitan objetivar al sujeto objetivante, aunque no siempre esta condición se conserva, pues en ocasiones se filtran aquello de las creencias.
ResponderEliminarLa expresión como hacer cosas con palabras no tiene la construcción gramatical en primera persona del singular, por ello sería lícito decir que no es un realizativo? O en esta expresion, “las oraciones proferidas se hacen en el contexto de la ejecución de un acto concomitante y respectivo” las podemos llamar realizativos.
El comportamiento, el acto, es la realización del enunciado que lo acompaña” hacer cosas con palabras sería un realizativo, pues en el texto no se habla de las cosas como objetos, sino como actos, se pueden construir muchas cosas con las palabras, osea se compromete al hablante con la acción “hacer cosas”
El enunciado realizativo no es el que expresa emociones, deseos, etc. No ha entendido usted con suficiencia la teoría de Austin. El realizativo es un enunciado que va acompañado de un acto en el que se realiza el enunciado. Por ejemplo, cuando alguien dice: "yo hablo". Eso es un realizativo. Pues bien, en un proceso de investigación es posible que en algún momento haya enunciados realizativos, claro; pero lo que sí predominará en la investigación en tanto proceso para poder saber cómo es algo son los enunciados constatativos.
ResponderEliminarUn discurso es, efectivamente, una cosa hecha con palabras, pero no en el sentido del hacer que implica la teoría de Austin. Un discurso es una cosa hecha (made) con palabras; en cambio, la teoría de Austin se refiere a las cosas que se hacen (Do) como actos del discurso. En la medida en que el título "Cómo Hacer Cosas con Palabras" suscita una expectativa en el interlocutor o el lector ya ahí se ha hecho algo con las palabras.
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