miércoles, 20 de mayo de 2015

08 Educación y constatativo

Les habíamos pedido que se refirieran al asunto educativo. Tal como estuvimos conversando en la sesión preliminar, ante ese pedido, muchos de ustedes se pasaron al estereotipo (“hay que hablar claramente”, “la buena comunicación es importante”) o declararon que no podían. Pero las teorías son todo lo contrario al estereotipo. Pensar un asunto con categorías requiere mirar a través de ellas, no tomarlas como una herramienta externa, sino como parte de nuestra misma mirada. Para ello, por supuesto, es forzoso apropiarse de la teoría en cuestión. Ustedes dirán que no se han apropiado de la teoría de Austin o que no están familiarizados con la filosofía o el análisis del lenguaje. Por supuesto, el curso no busca volverlos filósofos o expertos en lenguaje (aunque, si algo de eso se produce, ¡bienvenido sea!), pero sí podemos hacer el ejercicio, pues es el mismo ejercicio que estarían realizando en sus investigaciones. Y, como hemos señalado, la teoría de Austin no tiene pre-requisitos, pues en su momento era absolutamente novedosa y se despliega ante nosotros cuando leemos las conferencias. No tiene ventaja quien haya estudiado filosofía o lenguaje. Se trata de una argumentación lógica que podemos seguir paso a paso.

De la discusión sobre la clasificación subyacente al planteamiento de Austin (entrega #6), podemos concluir, para el asunto educativo, que hay, al menos, dos posibilidades de los constativos (o ‘constatativos’) en la escuela: 

  • Proferir las expresiones que pueden salir de una gramática disciplinar o
  • Aseverar las reglas del juego que permiten obtener tales expresiones.

Pongamos el caso de los planetas. Como ustedes saben, hace un par de años los astrónomos decidieron que Plutón no va a ser considerado más como un planeta, sino como un “planeta enano”, junto con Ceres (que desde hace muchos años se había asentado como “asteroide”) y con Eris (que, tras su reciente descubrimiento, se lo consideró durante un tiempo como el décimo planeta). Pues bien, este suceso tiene implicaciones educativas que se relacionan de manera clara con el planteamiento de Austin. En el momento de la noticia sobre la nueva clasificación, los medios de comunicación salieron a decir cosas como las siguientes: “Ya los estudiantes no tendrán que aprenderse nueve planetas, sino ocho”; “si los asteroides se hubieran seguido considerando planetas, hoy los estudiantes tendrían que recitar una lista de 135.000 planetas”; etc.

¡Esa es la idea que los medios tienen de la educación!... y nos toca suponer que nosotros, los maestros, les hemos dado pábulo para que piensen de esa manera.



Pues bien, la clasificación se profiere como constatativo: “Hay nueve planetas”, o “Existen ocho planetas y tres planetas enanos”, o “El sistema solar está compuesto de...”, etc. Obsérvese que son afirmaciones, en modo indicativo, que se usan los verbos “haber”, “existir”, “ser”. Y no interesaría que las frases sean interrogativas (“¿Cuántos planetas hay en sistema solar?”) o que den apariencia de libertad: “Escoja cuál de los siguientes cuerpos celestes es un planeta enano”. Una de las implicaciones de este tipo de aproximación lo vemos en los titulares de prensa que acabamos de citar. Y no cambiamos nada si, en vez de decir “Mi mamá me mima” pasamos a enseñar “Hay que ser críticos”, pues se trata de la misma manera de proferir... el contenido no es lo que hace la diferencia.

Pero también se pueden exponer las condiciones bajo las cuales se pueden proferir esos constatativos. Es el caso de explicar los criterios de clasificación. Es distinto decirles a los estudiantes que “ahora” hay ocho planetas y no nueve, a enseñarles los criterios de clasificación, los cuales han cambiado al menos cinco veces desde el siglo XVI.

Claro que si el maestro mismo no conoce los criterios de clasificación, sólo puede proferir constatativos como quien describe un mundo que tiene a la vista. Podríamos decir que en ese caso, el docente usa la información disponible, la cual no puede tener las complicaciones de la teoría, sino los “resultados” a utilizar en el ámbito educativo.

Explicar los criterios de clasificación no apunta a poner al alcance del otro información que cada día está más disponible para todo el mundo, gracias a Internet. Apunta más bien a transformar la posición del aprendiz, en ese sentido al que apuntábamos al comienzo: para que los conceptos formen parte de la manera de aprehender.

Si el constatativo tiene unas condiciones, gracias a las cuales puede ser juzgado como V/F, podemos enseñar esas condiciones o estar bajo la ilusión de que el lenguaje puede hablar sin mediación de las cosas que el hablante contempla. Cuando emitimos constatativos ante los estudiantes bajo esta ilusión, da lo mismo que digamos que el Sol gira alrededor de la Tierra o que la Tierra gira alrededor del Sol. Es distinto usar los constatativos para que el aprendiz entre en el ordenamiento conceptual que, en cierto momento, emite cierta clasificación o cierta información.
Ahora bien, la disposición a la que están ambas opciones depende de nuestra formación; no se trata sencillamente de lanzar una moneda al aire.

Luego hablaremos de los realizativos y la educación. Por ahora, por favor discutan las afirmaciones hechas hasta aquí.


24 comentarios:

  1. Buenas tardes compañeros y profesores:
    La entrega # 8 sobre Los constatativos en educación me hacen reflexionar sobre la formación y los enunciados que proferimos en clase, pues si el enunciado surge desde la teoría y tiene como finalidad la aprehensión del conocimiento ¿el docente se expresa desde lo inteligible o desde que clase de conocimiento?, igualmente el investigador en educación, participante de la misma plantea los enunciados, pero es vital que los exprese desde la teoría para que estos enunciados sean constatativos, el investigador necesita una comprensión de las categorías de la investigación para expresar desde lo inteligible los enunciados, afirmaciones o interrogantes que se plantea en la investigación. ¿Cuál es el conocimiento que tenemos de las categorías de la investigación? Así como en clase el enunciado se transmite para lograr el “ordenamiento conceptual” mencionada en la entrega, ese mismo ordenamiento es indispensable en las investigaciones.

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    1. Hola, Jenny
      Los enunciados que proferimos en clase pueden ser constativos, sin ser conocimiento, sin tener relación con una disciplina. Por ejemplo, hace unos años la cartilla de ciencias para grado 3° decía que las plantas se clasificaban en “Industriales”, “ornamentales”, “venenosas” y “alimenticias”. Cuando un dice eso en clase, está afirmando cosas sobre el mundo, constatativos; y, sin embargo, una afirmación tan pueril, tan caótica, nada tiene que ver con el estudio sobre la vida, ni esa clasificación utiliza conceptos de disciplina alguna.
      Entonces, en clase podemos hacer toda clase de constatativos. Como el asunto mismo de la escuela tiene relación con el saber, se esperaría que las expresiones constatativas tuvieran relación con el saber. Pero eso depende de la decisión del maestro sobre la relación que quiere tener con el saber. El ejemplo que les citamos es tomado de un libro de texto, de manera que el maestro podría decir que no tiene la culpa, pues está tomando lo dado para enseñar. Es cierto. Pero también está en uno darse cuenta si lo que dicen los textos escolares, los estándares o los lineamientos curriculares tiene relación o no con la disciplina.
      Con mayor razón en el caso de la investigación en una maestría, para la cual se requeriría una relación con el saber. Pero vemos que también en ese campo se pueden decir cosas tan necias como la clasificación de las plantas que vimos atrás. Nosotros acabamos de hacer una investigación al respecto y la relación de las investigaciones con el saber puede ser casi cero.
      Quien está en esa posición no podría hacer los constatativos a que nos referimos en esta entrega: aquellos que dan acceso a la gramática de la disciplina, aquellos que permiten afirmar y también brindar los elementos para entender sus condiciones de veridicción. Las categorías, como dice Jenny, serían posibilidades de hacer aseveraciones atadas a unas reglas de juego explicitables por quien afirma.

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  2. El problema que se plantea en la última entrega consiste en que, en educación, los constativos son los agentes que difunden resultados, no procedimientos o rutas para llegar a ellos. Un equivalente es lo que ocurre en matemáticas y física en cuanto a la ausencia de demostraciones, lo que lleva a memorizar expresiones y fórmulas, inclusive los pasos de un procedimiento que pueden llevar, si se tiene retentiva, a obtener valoraciones que favorecen, aunque las mismas no tengan nada que ver con lo que no se aprendió. Y así se queda, porque el asunto es “promover de grado”, al margen de que se haga a punta de recitar constativos que circulan en el aula, enunciados igualmente memorizados. Y el problema no es la memoria, o la capacidad de memorizar. Se diría que no hay una formación en lo que se requiere a nivel de lo epistemológico, para, ahí sí, formular un constativo como confirmación de la teoría, al margen de que los hallazgos formen parte de la tradición. Lo contrario a esto es lo que experimenta José Arcadio Buendía, en tiempo y esfuerzo, para poder enunciar que la tierra es redonda como una naranja. Muy diferente a la manera en la que hemos llegado a ese resultado, es decir, por constatación enunciada desde la autoridad del supuesto saber del maestro. Y aquí hay que señalar que, en educación, se detectan cruzadas contra lo teórico, sin dejar de aclarar que no es el único campo en el que ocurren; se vislumbra, por ejemplo, en las referencias demasiado frecuentes en las que se privilegia la práctica pedagógica como argumento para justificar la negativa a leer sobre asuntos de orden educativo, del lenguaje y de lo filosófico, como referencias teóricas. La práctica pareciera sustituir a la teoría: desde ahí se habla, se argumenta y contraargumenta, se pontifica y se toman decisiones. Y la práctica, es posible, tiene que ver con lo pragmático, con los “usos del saber en contexto”, pero ese contexto sería el del grupo de estudiantes, el del salón de clase. Y los usos de los saberes construidos, en la escuela, difícilmente se distancian de los constatativos. Es un problema de formación, pero también es un asunto vinculado con lo que no es propio de la escuela, y por ello no incomoda que no haga allí su aparición. Lo cotidiano es “Proferir las expresiones que pueden salir de una gramática disciplinar…”; optar por la otra posibilidad, “Aseverar las reglas del juego que permiten obtener tales expresiones” es un reto que no se sabe, quizás, cómo abordar. Los criterios de clasificación, ¿En qué consisten? ¿Por qué cambian? ¿Cómo asegurar que –en caso de que se utilicen en la enseñanza-, se trata de una modalidad de criterios acorde con la época? Un ejemplo de estos criterios, en teoría y aplicados, sería muy aleccionador. Es de suponer que los de Austin son un referente suficiente…

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    1. Aura, cordial saludo
      La diferencia entre “agente que difunde resultados” y “procedimiento para llegar a ellos” no es correlativa a la oposición constativo/realizativo. Sin haber demostración, puede haber constativo. En cambio: si hay demostración, tuvo que haber constativos. Si alguien memoriza expresiones y fórmulas NO es por el constativo, sino por el realizativo. La memorización, ¿no es una respuesta a una petición —realizativo— del maestro? Tú misma dices que el asunto es “promover de grado”, lo cual es —a todas luces— un realizativo.
      Otra cosa es, como dices, formular un constativo, a sabiendas de las reglas del juego que lo hacen posible. Ahora bien, quien lo hace, no está eximido de hacer realizativos, como cuando el profesor pide hacer afirmaciones sobre X cosa a partir de tales conceptos. Lo expresará con un realizativo, aunque propugne por constativos rigurosos y de los que se pueda dar cuenta.
      Pero, atención: lo que hace “la autoridad del supuesto saber del maestro” —como dices— no son ‘constataciones’. Una cosa es decir, retomando los términos de Austin, “constativo” (que es un neologismo, tanto en inglés como en español) y otra cosa es decir ‘constatación’, que en español es, según el DRAE: “Comprobar un hecho, establecer su veracidad, dar constancia de él”. La afirmación: “Y dijo Yavé «Hágase la luz»”, es un constativo, no una constatación.
      De acuerdo en que la práctica no puede sustituir a la teoría. Empezando porque ‘práctica’ a secas no es nada; hay que decir algo sobre ella, ubicarla en un lugar, para que cobre sentido en tanto práctica. Somos, irremediablemente, sujetos del lenguaje. El que pretende poner la práctica por encima de la teoría se contradice flagrantemente, pues esa idea ¡es una teoría!
      Finalmente, tus preguntas:
      ¿En qué consisten los criterios de clasificación?: son categorías que permiten hacer una delimitación inteligible de un corpus dado.
      ¿Por qué cambian los criterios de clasificación?: porque encontramos problemas de rigor (las clases no son excluyentes) y/o de exhaustividad (hay elementos del corpus que parecen quedar por fuera); o bien porque nuevas categorías permiten hacer otra clasificación.
      ¿Cómo asegurar que se trata de una modalidad de criterios acorde con la época?: no nos parece que los criterios se rijan por asuntos de época; si la ciencia —que se produce en contexto— pretende superar el contexto, ¿cómo podría estar acorde con la época?
      Un ejemplo de criterio: el guarismo mü cuantifica la relación entre la masa de un cuerpo esférico que orbita alrededor del sol, y la masa del campo orbital que ocupa. Esa relación permite definir dicho cuerpo como ‘planeta’ o como ‘planeta-enano’.

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  3. Buenas tardes.
    Posiblemente en la maestría al igual que en la escuela, se pone al alcance de los estudiantes mucha información, sin buscar transformar la posición de estos, y dar a conocer las condiciones para que el aprendiz entre en el ordenamiento conceptual que, en cierto momento, le permitirá una comprensión de la información.
    Se podría pensar, que investigar no corresponde a plantear constatativos que exponen nuestras creencias sobre el objeto de investigación, sino al resultado de un campo de producción de expresiones constatativas, que se logran al tener una relación con el saber propio de un campo disciplinar.

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    1. Hola, Alicia
      Efectivamente, la escuela --en general, cualquiera sea su nivel-- pone al alcance del estudiante mucha, muchísima información. Pero el asunto de la escuela no es principalmente informar, aunque su asunto SÍ requiere la información. La información es condición necesaria, pero no suficiente. En términos de Austin: si la información se transmite por medio de constatativos, entonces el asunto de la escuela es por el lado del realizativo (lo que llamas "transformar a posición de los estudiantes"), que pondría a su servicio el constatativo.
      Y de acuerdo con la idea de que investigar no es hacer constatativos infundados, sino hacerse a la gramática que permite hacer constatativos pertenecientes a un campo, donde hay otros que estarán en capacidad de decir si están hechos de acuerdo con esa gramática (o sea: V/F).

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  4. Maria Fernanda Guzmán24 de mayo de 2015 a las 17:58

    Esta entrega nos conduce a seguir reflexionando en torno a la relación entre saber y Escuela. Principalmente a pensar cual es la relación que se construye entre quien enseña y lo que enseña, lo cual dependerá de su formación. Según comprendo quien se encuentra en en la posición de enseñar, se expresa a través de constatativos y éstos para quien se ubica en la posición de quien debe aprender, pueden ser tomados de dos formas: como verdades incuestionables ó como herramientas conceptuales para comprender lo que se le presenta y tomar una posición frente a ello. Quizás por eso, los maestros Guillermo y German mencionan que frente a los constatativos no importa el contenido, éste dependerá de la relación con el saber de quien se expresa. Entonces habría que preguntarse que seria lo interesante de hacer en este análisis de la teoría de Austin frente a la educación.
    Probablemente lo interesante seria la presencia o ausencia de saber en lo que se enseña. Pues se observa que la comprensión de las teorías cada vez cobra menos importancia, pues lo necesario seria enseñar competencias que le permitan al estudiante responder exámenes para certificarse e insertarse en el mundo laboral. La teoría pasa a un segundo plano y lo que se dice enseñar y aprender es cada vez más información sacada de forma general y superficial de la teoría “información disponible por ejemplo en la Internet” presentada como verdad en una clase para cumplir con unos propósitos educativos y sociales específicos, que no le implica necesariamente al estudiante un esfuerzo por problematizar, apropiar y comprender conceptos y con ello la teoría. Evidentemente ésto provoca efectos nocivos para la formación al volverse el saber una ilusión, algo que no está en muchos de los escenarios educativos de hoy, llamensen Escuelas ó universidades.

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    1. María Fernanda, cordial saludo
      Resaltas con acierto el hecho de que es fundamental pensar en la escuela la relación entre quien enseña y lo que enseña. Casi siempre estamos preguntándonos cómo se enseña X cosa, no qué relación tenemos con un campo de saber que permita hablar de esa X.
      No es cierto que quien está en posición de enseñar se expresa con constatativos. Toca ver en cada caso. Pero sí podemos afirmar que, como todo usuario del lenguaje, usará tanto constatativos como realizativos. Tal vez sea interesante ponderar la proporción en que se usan unos y otros, en casos concretos y qué implica eso en términos del sentido de la enseñanza...
      ¿Qué se entiende por "competencias" para decir que "se enseñan competencias? En las teorías que acuñan esa categoría, la competencia es un efecto, de manera que resulta como saldo, por ejemplo de enseñar matemáticas o historia. En todo caso, cuando dices que el objetivo es certificarse, éste habría que buscarlo mediante realizativos y constatativos. La diferencia está en otra parte. Cuando la teoría "pasa a un segundo plano", como dices, lo único que podemos prever es que los constatativos que se están haciendo no contribuyen a formar en el sentido de la escuela.

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  5. Buenas tardes profesores y compañeros,
    En esta entrada me asalta la duda de ¿Cómo yo, cómo maestra puedo aprender a usar los constatativos para que los conceptos formen parte de la manera de aprender de mis estudiantes?, pues muchas veces en el ejercicio cotidiano uso información que aun creyendo importante sencillamente pasa, sin dejar alguna inquietud o pregunta…

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    1. Hola, Yury
      Preguntas "cómo usar los constatativos". Fíjate que en la manera de decirlo, das el constatativo por hecho y te preguntas por cómo "usarlo".
      Entonces pensemos en dos salidas: la primera, si aceptamos los términos de tu pregunta, la respuesta sería por el lado del realizativo. Y resulta muy interesante, aunque se aumenta la dificultad (cosa emocionante cuando se trata de conocer): ¿qué realizativos pongo en acto para que los constatativos que profiero contribuyan a la formación de mis estudiantes? Para ello, habría que entender que los actos de habla se relacionan, establecen entre sí relaciones de fuerza, jerarquías.
      La otra salida, que no necesariamente se opone a la anterior, es por la modalidad de constativos que usamos: como decíamos en la entrega, podemos creer que el lenguaje se refiere al mundo o enunciar al tiempo las condiciones por las cuales nuestros enunciados aspiran a ser V.

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  6. Buenos días a todos,
    En muchos casos los maestros limitamos la educación a proferir la modalidad de constatativos que informan unos contenidos, que transmiten una información o una descripción de algo que, el docente adquiere, puede ser, a través de los libros de textos escolares.
    Sin embargo, asimiló de la entrega 8 que más que usar esa modalidad de constatativos en el ejercicio de enseñar, el reto como docentes está en afectar en la posición de los estudiantes para que los conceptos formen parte de la manera de aprehender y no sean los conceptos como constatativos que se transmitan desde la falsedad o la verdad. Es exponerle al estudiante las condiciones o criterios de clasificación de esos contenidos y cómo varían a través del tiempo, condiciones por las cuales los constatativos pueden llegar a ser verdad o falsedad.
    Pero esta tarea está totalmente ligada con la formación del docente, es decir con su “postura”. El cuestionamiento que me surge es, ¿cómo garantizar una educación desde el conocimiento de los criterios de clasificación cuando un docente es formado desde la experticia, la doxa, o el saber instrumental pero poco desde el saber disciplinar?

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    1. Hola, Anyie
      Inevitablemente, el constatativo afirma cosas sobre el mundo de referencias de los humanos. De manera que él aparecerá todo el tiempo, en todos los ámbitos de la vida (por lo tanto, también en la escuela).
      Ahora bien, sometemos al constatativo al juicio que se desprende de lo que él pretende: si pretende decir cómo es algo, pues los interlocutores de quien hace un constatativo pueden decir si efectivamente ese algo es así o no (o sea: V/F). Insistimos: esto es constitutivo de esa manera de hablar, no es una odiosa imposición exterior. Ahora bien, la manera como el constatativo pretende ser una descripción de su mundo de referencia es una construcción social. Así las cosas, podemos --como dices-- exponer los criterios para hacer enunciados, o solamente los enunciados.
      Y de acuerdo con que hacerlo de una manera u otra no es una simple elección: depende de la postura, de la formación. Entonces preguntas: ¿cómo garantizar eso si la formación que tenemos es de experticia, doxa y saber instrumental? ¡Pues no se puede garantizar! Es un punto donde no puedes pedir garantía. Pero sí podemos, como sujetos, no ceder ante lo fácil, estudiar, hacer vínculo con quienes trabajan en pos del saber. En manos nuestras está la posibilidad de que los estudiantes queden tocados por el deseo de saber. Si procedemos con la idea de que lo que hay es lo que hay y no tenemos alternativa, en realidad somos cómplices del abandono del saber. Y la sociedad que estamos viviendo (de la cual los colegios públicos son un escenario) nos muestra las implicaciones...

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  7. Adriana, cordial saludo
    Tu inquietud sobre las categorías para pensar la educación es muy pertinente. Nosotros estamos haciendo la apuesta de que el conocimiento es un concepto que abarca las modalidades de la experticia, la doxa, el saber instrumental y el saber disciplinar. Y pensamos que si bien la educación tiene que ver con todas esas modalidades de conocimiento, su HORIZONTE es el de producir una relación con saber disciplinar. Para ello se usan caminos que podemos relacionar con expresiones como 'pedagogía', 'didáctica', etc.
    Efectivamente, para Austin, un constatativo describe un estado de cosas/enuncia un hecho. Y se supone que una investigación hace eso; en consecuencia, su acto de habla DOMINANTE (no único) sería el constatativo.
    Te preguntas cómo configuramos los procesos de aprendizaje propios y de nuestros estudiantes; con los conceptos expuestos atrás, la pregunta puede ser más específica:
    - ¿Obramos para que el estudiante adquiera 'experticia'?... parece ser lo que podrían lograr aquellos maestros entusiasmados con la ingenua creencia de que "se aprende haciendo".
    - ¿Ponemos en circulación una doxa?... parece ser lo que podrían lograr aquellos maestros entusiasmados con los libros de divulgación, con los textos escolares, con los estándares del MEN, con lo que se dice por ahí.
    - ¿Enseñamos a aplicar unos saberes instrumentales?... parece ser lo que podrían lograr aquellos maestros entusiasmados con los métodos para lograr que se acepten en alguna instancia sus rerultados (como los que aplican la estadística para que la tesis luzca objetiva).
    - ¿Enseñamos la gramática de una disciplina, transformamos la postura del sujeto para que acceda a esa gramática?... parece ser lo que podrían lograr aquellos maestros que han hecho del saber disciplinar una manera de orientar su deseo.

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  8. JUAN CARLOS MARROQUIN31 de mayo de 2015 a las 16:38

    En esta entrega no hace cuestionar, el conocimiento profesional docente en cada una de nuestras disciplinas y el enfoque que le damos, no hay que repetir o reproducir un conocimiento de una ciencia, como una simple transmisión de conocimiento.
    Se establece que el sujeto cognoscente construye el conocimiento y no puede recibir los construidos por otros, esto quiere decir que sucede en su interior del sujeto y solo puede ser desarrollado por el mismo, sin embargo los otros pueden ayudar de una manera implícita a construir esté ya que el conocimiento es un producto de la vida social.
    Sin embargo el trabajo de nosotros es apoyar lo anterior para el ese conocimiento, sea critico o con criterios particulares formados por el estudiante.

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    1. Hola, Juan Carlos
      Habría que saber qué quiere decir eso de "conocimiento profesional docente". ¿Por qué no se podría repetir repetir un conocimiento de una ciencia? ¿Tú no volverías a enseñar física, ni historia, ni matemáticas, ni filosofía? ¿Qué es "una simple transmisión de conocimiento"? (como si fuera 'simple' y como decir que es simple la descalificara sin entenderla). ¿Acaso "construir conocimiento" es hacer cosas que nunca se han hecho? ¿Cómo puedes hacer una proposición no contradictoria con tu idea de que el conocimiento es un producto de la vida social y que sólo puede ser desarrollado por el sujeto? ¿Qué quiere decir "conocimiento crítico"?

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  9. Buenos días profesores y compañeros.
    A partir del texto que nos entregan los profesores, me inquieta ¿Qué sería de la ciencia si las personas que la estudiaran pensaran que los constatativos proferidos por ellas fueran inamovibles?. Pensar que no hay verdades absolutas, podría ser un camino para encontrar nuevos constatativos. Poner en duda, para constatar o cambiar, de ser posible requerirá una actitud distinta ante el conocimiento.
    Pero esta no sería la única condición de construcción de conocimientos, por lo menos la apropiación de los mismos, quizás el conjunto de realizativos que permitan entender los constatativos permitirá ir más allá de ellos, o por lo menos entender desde donde se construyeron. ¿Cuáles fueron los caminos para llegar a tal afirmación?
    Cuando como maestros y como investigadores interrogamos los constatativos que desde distintos lugares nos llegan, nos interrogamos a nosotros mismos, la lucha que emprendemos entre aquello resultado de la doxa, de las modas que se imponen en la educación ayer y hoy, y que se asumen como verdades absolutas (en el discurso dominante hoy las competencias ayer otras), o dar por sentado porque lo dijo una “autoridad” en la materia, o porque está en la ley, podemos entonces como profesores asumir un papel diferente dentro y fuera de los espacios escolares y llegar a nuestros estudiantes con realizativos que permitan la aprehensión del conocimiento.

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    1. Gisella, cordial saludo
      La ciencia no depende de las personas que estudian (ni de las que enseñan)... depende de las personas que hacen ciencia (es una tautología, pero necesaria, pues solemos creer que "académico" es igual a "científico" y pueden no tener NADA que ver).
      Y estas personas que hacen ciencia, para hacer de eso efectivamente, no piensan --o no importa que piensen-- que sus constatativos son inamovibles, pues en la gramática que usan los constatativos tienen unas condiciones explícitas: "Si A y B y C... entonces Z". Esos condicionales, que se desprenden de la gramática de la disciplina, hacen visible aquello en que se autorizan para hacer constatativos. Basta con descubrir una falacia en esa cadena de condiciones, para desbaratar el constatativo.
      Curiosamente, hay más ilusión de tener constatativos inamovibles a medida que se desconocen las condiciones que rigen nuestras expresiones. Por eso, investigar pone en entredicho nuestras ilusiones; no es un chorro de luz que arrojamos sobre una porción desconocida de la realidad...
      ¿Para qué quieres encontrar nuevos constatativos? Basta con prender la radio o la TV y encontrarás millones de constatativos nuevos... Pensar que no hay verdades absolutas, como dices, permite hacer CIERTO TIPO de constatativos, pero acá la novedad no tiene importancia (eso juega en el mercado, en la propaganda)
      Interesante tu idea de que un conjunto de realizativos es el que permite entender los constatativos... hay que desarrollarla.
      Efectivamente, la DOXA está constituida --al menos en su base-- de constatativos cuyas condiciones de posibilidad --incluyendo el asunto de la "autoridad"-- no están dichas y nos negamos a explicitarlas, incluso negamos que sea posible (o necesario) explicitarlo, cuando creemos que se trata de nombrar la realidad con el lenguaje, sin mediación.

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  10. Buenas tardes compañeros y profesores:
    Para iniciar la definición de constatativos me lleva a reflexionar sobre los juicios de valor que se pueden dar durante clase, porque bien es cierto que la formación de los educadores de hoy en día en el país deberían estar enfocado a su disciplina de trayectoria académica como por ejemplo los licenciados de matemáticas se deberían dedicar a enseñar su área del conocimiento que se formó, pero en una sociedad como la nuestra no puede ser así ya que el mismo docente de matemáticas es el mismo para las áreas de física, electricidad y en algunos casos informáticas, las cuales son áreas que se pueden aproximar a su profesión pero no fue el área que estudio, y es en este momento que es verdadero pero preocupante las palabras que dice “ …si el maestro mismo no conoce los criterios de clasificación, solo puede preferir constatativos como quien describe un mundo que tiene a la vista” , pero este es el punto de discusión central para mí porque ¿se puede tomar como valido el uso de constatativos al no comprender íntegramente un tema?. Considero que es importante que los docentes debemos ser personas académicamente íntegras en todas las áreas pero a su vez debemos realizar el esfuerzo de ser bueno en nuestra particularidad para comprender y enseñar mejor los temas.

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    1. Hola, Lewis
      Acuérdate que un constatativo se juzga en el contexto. Si expongo un juicio de valor como constatativo, ¿estoy constatando o pontificando?
      De otro lado, no olvides que este blog es una zona de distensión en la que está prohibido el deber-ser... pero por improcedente, no porque "deba-ser" así (es broma). Fíjate que si dices "la formación de los educadores de hoy en día en el país debería estar enfocada a su disciplina de trayectoria académica", o "los docentes debemos ser personas académicamente íntegras", pues nos privamos de entender por qué NO ES ASÍ, cómo ha llegado a ser LO QUE ES. Claro que suena lógico que uno se dedique a lo que estudió, pero aún así, eso no nos informa sobre la relación del docente con eso que estudió...
      Por último la "validez" del constatativo no la da la sinceridad, ni la justicia, ni la rigurosidad. Acuérdate que constatativas son las frases "el Sol gira alrededor de la Tierra" y su contraria: "la Tierra gira alrededor del Sol". Pero, además, son constatativos independientemente de que las diga un astrónomo o alguien que no tenga ni idea de astronomía.

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  11. Si miramos el cielo y decimos que es azul, en que nos basamos para afirmar esto, será por la percepción de nuestros sentidos que tienen información desde el referente de la teoría del color, o por que a simple vista lo vemos así, me adentro en el campo que manejo desde la KINESIS, estudio del movimiento, allí donde se sabe que el cuerpo, tiene una relación con el contexto en que se desarrolla, y para afirmar que nos movemos nos valemos de otras ciencias, pero no solo es tener esos referentes, sabemos que lo tenemos, que es innato a los seres vivos, el constatar que es válido, da pie para afirmar que es v/f, que los seres nacemos ya con esa habilidad o puede que no, desde AUSTIN, esto sería un adoctrinamiento acompañado de las teorías del momento. Vemos como hay textos que hacen carrera, y son las biblias del momento, y sus contenidos van acompañados de la forma en que se escriben y se inscriben en las carreras para las cuales están hechos, pero que guardan un propósito ser criticados y aceptados como tal, o pueden ser aquellos que son sinsentidos que guardan correspondencia con la línea de trabajo y pasan a ser sumergidos solo por el momento en que se usan y ya, vemos como desde la educación AUSTIN deja ver que sus conferencias son temáticas que cobran valor por ser un lenguaje no común, que requiere de cierta rigurosidad para poder ser constatado, desde el análisis de las palabras y de las expresiones como recurso para la clasificación de cuestiones de índole no necesariamente lingüísticas.

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    1. Luis, cordial saludo
      Si decimos que el cielo es azul, es porque somos seres hablantes, porque hablamos español, porque estamos en 2015, porque tenemos cierta posición en las prácticas humanas. La percepción está mediada por el hecho de ser hablantes. ¡Ya no tenemos la percepción natural que nos viene de ser homo sapiens! Eso se perdió al entrar al lenguaje y, por ende, a la cultura. Nada "innato" forma parte de nuestra vida como seres sociales.
      ¿Dónde ves "adoctrinamiento"? Como si alguien se pudiera quedar por fuera del lenguaje para atestiguar de formas distintas de obtener el juicio... Los textos que, como dices, son "las biblias del momento", son un asunto superficial que poco nos dice sobre la manera como se conforma nuestra manera de hablar, que es en lo que recaba Austin.

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  12. Muy buenas noches profesores y compañeros.
    Esta entrega relacionada con la educación y los constatativos me lleva a reflexionar hasta que punto la educación hoy en día está marcando los intereses de los estudiantes. Lo planteo en términos de que los maestros en ocasiones llevamos al espacio académico un discurso que para nosotros es valido e interesante pero para el estudiante no lo es, porque tal vez esa información que muchas veces queremos reproducir y trasmitir no llega a generar cambios cognositivos ni emocionales. Estos indicios nos deberían permitir reflexionar sobre el discurso que estamos utilizando para enseñar...

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    1. Hola, Didacosa
      Te preguntas "hasta qué punto la educación hoy en día está marcando los intereses de los estudiantes". A ver si entendimos bien: el sentido de la educación es marcar el interés de los estudiantes, pues ellos ya tienen intereses (la pereza, por ejemplo) y la sociedad quiere que tengan OTROS intereses (el trabajo, por ejemplo) que permitan la vida social. Paradójicamente, ¡la educación no tendría sentido si tratara de respetar los intereses de los estudiantes! ¿Cómo podría ser válido e interesante nuestro discurso académico para los estudiantes, si ellos no lo han oído nunca?
      Esa diferencia de intereses es el asunto mismo de la escuela. Ahora bien, ¿cómo generar cambios "cognoscitivos y emocionales", como dices, a partir de los intereses académicos que queremos que sean a futuro los intereses de los estudiantes? Esa es la pregunta del millón...

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  13. Buenos días profesores y compañeros.
    Esta entrega lleva a una reflexión, frente a lo que se desarrolla al interior del aula con respecto a la información que transmitimos a diario a nuestros estudiantes, información a la cual ellos tienen acceso a un click lo cual me hace pensar que nuestro papel no puede seguir limitando a ser transmisores, los constatativos que usemos deben llevar a establecer juicios, a que el estudiante se cuestione, sea critico y no se limite simplemente a recibir contenidos como si estos fuesen una verdad absoluta, el papel del docente en la actualidad debe estar más enfocado a enseñar a pensar, a reflexionar a ser críticos frente a un mundo que cambia constantemente, no podemos seguir frente a nuestro estudiantes enseñando contenidos de 20 años atrás que aunque sean validos deben estar sujetos a la reflexión y a la critica.

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